lunes, 17 de septiembre de 2012
SEPA COMO ACOSAN A LOS NIÑOS POR INTERNET
miércoles, 12 de septiembre de 2012
AUDIOPROGRAMA: RELACIONES SEXUALES EN ADOLESCENTES
INTERESANTE TEMA: (AUDIO)
RELACIONES SEXUALES EN ADOLESCENTES
RELACIONES SEXUALES EN ADOLESCENTES
jueves, 12 de julio de 2012
HOMOSEXUALIDAD ¿NORMALIDAD O TRASTORNO?: Audioconferencia
martes, 10 de julio de 2012
FORMANDO LA CONCIENCIA: Audioconferencia
Haga click para escuchar este interesante programa
viernes, 29 de junio de 2012
La pornografía y la violencia
Por: Pavlusha k. Luyando Joo
En los últimos años ha ocurrido una revolución mundial en el modo de percibir los valores morales, cambios en la manera de pensar y actuar en las personas.
Los medios de comunicación han jugado un rol primordial en ayudar a que la gente esté más informada y también mas consciente de su dignidad como ser humano.
Lamentablemente muchos cambios han sido negativos, y gran parte de los medios de comunicación también han contribuido a ello, ya que han sido convertidos en instrumentos para la difusión del mal.
Los Medios masivos de comunicación han hecho accesible la difusión de la pornografía y exaltación de la violencia, y de la propagación de una visión deformada de la vida. A la par, ha crecido la confusión y relativización de los valores morales.
Efectos de la pornografía y la violencia
La pornografía es la violación a través de los medios de comunicación del derecho a la privacidad del cuerpo tanto del hombre y la mujer, con la intención de exacerbar el instinto sexual.
La pornografía y la violencia degradan la dignidad del ser humano a nivel instintivo y vulgar, el impacto social que causa, debilitan las fibras sociales de la sociedad, ya que pervierten las relaciones humanas, explotando a niños y mujeres, destruyen a la familia e inspiran un sin fin de actitudes antisociales que debilitan la estructura moral de la sociedad.
Las víctimas de la pornografía y la violencia, son los niños. La exposición de de los niños a imágenes pornográficas y violentas, cambia la estructura del pensamiento e influyen hasta el punto de considerar a las imágenes degradantes normales y aceptables, hasta el punto de ser dignas de imitar.
Los que acostumbran a ver imágenes pornográficas y violentas corren el riesgo de introducirlo en su propio comportamiento, mucho peor si la persona que consume estas imágenes tiene problemas psicológicos.
La pornografía actúa como la droga, generando dependencia y estimulando al individuo a buscar material cada vez más excitante. La pornografía estimula la imaginación por el lado de bestialismo y el placer individual, convirtiéndose en un factor capaz de destruir la fibra moral del individuo y a la familia en su totalidad.
La pornografía incita a la violencia, exalta la indiferencia, suprime la a ternura y conlleva a la brutalidad
La pornografía es un reforzador e incitador directo de agresiones sexuales, violaciones a mujeres, pedofilia, asesinatos; etc. Prácticamente todos los violadores consume pornografía.
Causas de la pornografía
Una de las causas de la propagación de la pornografía y la violencia a través de los medios masivos de comunicación; es la influencia de una moral permisiva, la cual está basada en la satisfacción individual a como de lugar. Esta mentalidad acaba haciendo del placer la sola felicidad accesible a la persona.
Otra causa es el beneficio económico, aprovechado por sectores económicos que explotan las debilidades humanas.
Los falsos argumentos de “libertad de expresión”, lo cual implica permitir la pornografía, aun a costa de la destrucción de la moral de los jóvenes.
La irresponsabilidad de los gobernantes por no prestar atención a la necesidad de defender los valores y la moral.
Apatía (indiferencia) de gran parte de la población, ya que no se pronuncian para cuestionar estos atentados contra el pudor, la moral y buena costumbres.
¿Qué deberíamos hacer?
Es necesario salvaguardar el derecho de los individuos, de las familias, y de la sociedad a la vida privada, a la protección de los valores esenciales de la vida.
Los Profesionales de la comunicación deber unirse para crear códigos de ética en materia de comunicación social y publicidad, sobre todo en la televisión.
Los padres deben redoblar esfuerzo para educar en una actitud sana hacia la sexualidad, basada en el respeto a la dignidad humana. La educación fundada en los principios cristianos debe ser el punto de referencia principal para la familia.
Los padres deben inculcar el ejemplo en los hijos, la pasividad de los padres de familia es una fuente negativa para los jóvenes, Hay que resaltar que se educa mejor explicando que imponiendo.
Los jóvenes deben comprometerse para colaborar a neutralizar el avance de la pornografía, colaborando con las iniciativas de los padres y profesores.
El estado con sus congresistas y autoridades en general, deben asumir la defensa y salvaguarda de los valores de la población, con el fin de generar mejores condiciones y forjar ciudadanos con entereza moral. El futuro de una nación depende de la calidad de sus ciudadanos.
martes, 1 de mayo de 2012
¿Como puedo saber si mi hija padece de anorexia o bulimia?
Fuente: El Confidencial, 1 de mayo 2012.
Muchos padres preocupados por los cambios experimentados por sus hijas (y a veces hijos) en edades entre los 13 y los 18 años plantean en consulta una pregunta que suele implicar una sospecha previa de que algo no marcha bien
Decimos niñas porque la proporción de mujeres que sufren trastornos de conducta alimentaria es mucho más alta que en varones. Sin embargo, cuando uno de estos problemas surge en un varón suele ser un cuadro más insidioso, grave y difícil de tratar, por lo que es especialmente importante contemplar la alimentación de los adolescentes varones que presentan otros rasgos de personalidad del espectro obsesivo. Os ofrecemos un decálogo de pistas que en la experiencia de este autor y de otros investigadores en el área demuestran constantemente su utilidad para detectar el inicio y mantenimiento de un patrón de conducta alimentaria problemático, bien por restricción (anorexia restrictiva), bien por purga (bulimia nerviosa), bien por una combinación de ambos fenómenos.
1. Restringir crecientemente el tipo de alimentos ingeridos: se suele empezar repudiando las comidas grasas (embutidos, carnes y pescados grasos) o con altos contenidos en hidratos de carbono (pastas, pasteles y pan).
2. Prolongar mucho el tiempo dedicado a comer y “marear” la comida en el plato hasta que el resto de comensales hayan abandonado la mesa y puedan deshacerse con facilidad de la comida “sobrante”.
3. No guardar reposo tras las comidas: iniciar presuntas actividades en el cuarto que involucran ejercicios extenuantes, salidas a la calle que van destinadas a agotarse caminando o corriendo.
4. Ir al baño justo en el tiempo posterior a haber comido y permanecer el tiempo suficiente para provocarse el vómito. Estas conductas se suelen acompañar de ruidos de agua corriente u otras estrategias para evitar delatarse acústicamente en el proceso de forzar el vómito.
5. Vestir ropas holgadas que encubran la extrema delgadez, evitando que madre, hermanas o amigas contemplen sus cuerpos desnudos o semidesnudos. Se evitan asimismo, trajes de baño o cualquier ropa que pueda desvelar la verdad oculta.
6. La cara engaña: deben observarse áreas del cuerpo en que el hueso se vuelva prominente. En muchas ocasiones, el vómito repetitivo agranda el tamaño de las glándulas parotídeas y esto concede una cara redondeada que contrasta poderosamente con el cuello y con el resto del cuerpo.
7. Presentar cambios de carácter: más retraimiento, más irritabilidad, más apatía, especialmente cuando se aborde la posibilidad de celebrar comidas familiares, reuniones en que se vean forzadas a “transgredir” su dieta, o donde la comida esté demasiado presente.
8. Mostrar interés en búsquedas de páginas en Internet, revistas y libros, constantemente dirigidos a dieta, recetas de cocina y nutrición. Con frecuencia las personas con trastornos de conducta alimentaria gustan de cocinar para otros.
9. Las conductas extremas expresan los dos polos de la enfermedad: la anorexia se acompaña de perfeccionismo, meticulosidad, restricción de los contactos sociales y sexuales, así como de conductas obsesivas en relación con las calificaciones académicas o los objetivos en el trabajo; las conductas por atracones y purgas se inscriben en personalidades más caóticas y desinhibidas.
10. Aunque suele ser un paso tardío, que se produce cuando la pérdida de peso es ya prominente, las alteraciones menstruales en términos de irregularidad o ausencia tras un período de normalidad tras la menarquia, deben ser materia a investigar.
11. La anorexia y la bulimia pueden entenderse, según ponen de manifiesto los trabajos de Smuckler y de Nora Volkow, como fenómenos adictivos a la dieta radical y a las conductas de atracón y purga, respectivamente. Cuanto antes se identifique y antes se busque detener estas pautas de conducta, más probable será evitar la cronificación o el agravamiento sin remedio de cuadros que en muchos casos no serán reconocidos por las personas afectadas.
lunes, 28 de noviembre de 2011
La infancia sin normas: consumo de drogas, embarazos en adolescentes
Por: Pavlusha Luyando Joo
Después de años de campañas de supuesta prevención que realiza el gobierno peruano, las estadìsticas de nuestro paìs demuestran que los adolescentes se inician en el consumo de drogas y relaciiones sexuales alrededor de los 13 años. Un problema, muy serio que llevará al futuro fracaso a muchos jóvenes enel futuro adolescentes. El origen de estos problemas hay que buscarlo muchas veces dentro de casa.
La familia hoy en día está en una situación de serio riesgo debido a la falta de normas y a la ausencia de valores. Un contexto que desemboca en problemas como el de la violencia intrafamiliar, el auge del consumo de droga e inicio de relaciones sexuales a edades tempranas”.
El papel de la familia ha cambiado diametralmente en los últimos años. Antes los valores se adquirían en casa, con el apoyo de la escuela y de la parroquia. Actualmente, la iglesia (lamentablemente) ya no tiene mucha influencia y la escuela se ha devaluado, por lo que las familias están desorientadas, no saben qué normas aplicar y delegan en el colegio una responsabilidad que es de ellas.
Los hijos son los que se lleva la peor parte de esta situación, “como lo demuestra la aparición de nuevos trastornos como el síndrome de Peter Pan, referido a los jóvenesque no quieren madurar o el síndrome del emperador, acuñado para aquellos niños sobreprotegidos que nunca han oído un no por respuesta y que se convierten en auténticos tiranos, llegando a protagonizar casos de agresión a los padres y a sus compañeros.
En la charla a padres de Familia “La Familia como agente de la salud” , en el Colegio Señor de Luren de Cercado de Lima, se, habló hace unas semanas atrás sobre la percepción que los jóvenes tienen de su tiempo de ocio. Y es que, los jóvenes son plenamente conscientes de los riesgos que corren cuando desarrollan una conducta de riesgo, como consumir alcohol, drogas o tener relaciones sexuales a temprana edad; pero prefieren los supuestos beneficio de esta acción, como el ser queridos, aceptados y acogidos
Una visión que rompe con la teoría, tantas veces repetida, de que los adolescentes no tienen percepción del riesgo. Ellos saben perfectamente el daño que les puede causar el consumo de alcohol o de droga, pero les preocupa más el sentirse integrados dentro del grupo y no quedarse excluidos.
Además, siempre piensan que lo malo les sucede a los demás y que a ellos no les va a pasar nada porque controlan la situación; y esto no es así. Sumado ello; en nuestro país lamentablemente, las políticas educativas y de salud, estan encaminadas a empoderar a los menores de edad; a través de mensajes como “tienes derecho a decidir” o “puedes tomar decisiones libres”, en alusión clara a su comportamiento sexual.. Esto tiene como consecuencia que los padres de familia queden todavía más relegados en cuanto a la toma de decisiones en la educación de sus hijos.
Las intervenciones en adolescentes deben centrarse en transmitirles que no hay beneficio alguno en el consumo de alcohol o en el de tener relacione sexuales. Es necesario hacerles ver que el sábado en la noche no ha sido para mandarse una borrachera, drogarse, o para buscar la pareja sexual de turno, y no serán unos “bichos raros” si no hacen nada de ello.
Es tanto el prejuicio de “ser zanahoria” (un muchacho que no tiene conductas de riesgo), que cuando se habla de no tomar alcohol o que es necesaria la castidad sexual, empiezan las burlas en el salón de clase.
Debemos hacer que los jóvenes se preocupen más por lo colectivo., un adolescente implicado en labores de voluntariado o en actividades deportivas consumirá menos que aquel que de lunes a viernes sólo espera, aburrido, a que llegue el fin de semana.
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