lunes, 17 de junio de 2013

Contradecir al cónyuge es confundir a los hijos

Contradecir al cónyuge es confundir a los hijos       

LaFamilia.info 17.06.2013

En algunas familias se presenta un desacuerdo entre padre y madre en relación a la autoridad, pues cuando uno de ellos actúa con firmeza, el otro se deja transar ante los deseos y peticiones de los hijos. Este contraste de criterios puede generar conflictos en el matrimonio y confundir a los hijos.

Si uno de los cónyuges niega pero el otro afirma, si uno empuja y el otro detiene, si uno castiga y el otro premia… los hijos perderán el rumbo, no sabrán a cuál padre obedecer y terminarán desatendiendo la autoridad. Lograr un acuerdo para la buena crianza, es una de las formas más efectivas de generar estabilidad y confianza en los hijos.

Un camino, dos direcciones
Los permisos, las salidas, el manejo del tiempo libre, los horarios, las comidas, el desempeño escolar, son algunos de los temas que dan lugar a desacuerdos entre los cónyuges. Lamentablemente, en este tipo de enfrentamientos ambos padres resultan perdedores: “pues debilitan su autoridad y credibilidad frente a los hijos, que perciben rápidamente estas inconsistencias y terminan haciendo lo que a ellos les parece o bien, ´aprovechándose´ del papá que parece más permisivo. Por otro lado, la relación de los esposos también suele verse afectada por los constantes roces, que van generando distanciamiento y problemas dentro de la pareja.” Afirman los expertos,

Es normal que no siempre se esté de acuerdo con el otro, pues tanto el padre como la madre poseen unas características sicológicas y unas vivencias educativas particulares que dan lugar a criterios, métodos y opiniones acerca de la crianza de los hijos. No obstante, esta forma individual de ver la autoridad, no debe llevar a la discordancia continuada con el cónyuge.
Para evitar esta situación, los especialistas recomiendan acordar unos parámetros dentro de los cuales se deberá practicar la autoridad en la familia. Así, el padre y la madre deberán formar una unidad, emitir un mismo mensaje y apoyarse el uno al otro en lugar de contradecirse. “Los padres deben aprender a encontrar un equilibrio, de forma que sus diferencias personales, no interfieran con esta responsabilidad tan vital que es ponerse de acuerdo en cuanto a la crianza de los hijos.” Explica la pedagoga María de los Ángeles Pérez.
Consejos para los padres
Los hijos son los más afectados cuando no hay consenso entre papá y mamá. Es por eso, que la mejor forma de ejercer una autoridad coherente es fortalecer la unión entre esposos. Algunas sugerencias:
◦Transmitir siempre una imagen del cónyuge de forma respetuosa.
◦No autorizar lo que el otro ha prohibido.
◦No discutir delante de los hijos. Si hay algo que hablar, háganlo a solas.
◦No demostrar desacuerdo sobre el modo de proceder con los hijos, delante de ellos mismos.
◦No hacer al hijo confidente de las penas que causa el cónyuge, al menos hasta que alcance la edad y madurez necesaria.
◦Enfóquese en transmitirle a sus hijos más las fortalezas que debilidades de su esposo/a.
◦No le haga mala fama a su cónyuge con sus hijos, pues ellos lo irán interiorizando y usted terminará perdiendo autoridad frente a ellos. Evite comentarios como: es que la mamá es una “fiera”, o el papá es un “alcahueta”.
◦Ambos deben ejercer la autoridad. Los hijos necesitan que tanto el papá como la mamá ejerzan la autoridad en la familia, de este modo se les brinda seguridad y estabilidad. Es equivocado por tanto, cuando uno de los cónyuges toma el mando y el otro queda relegado.
◦Como ejercicio práctico, es importante hacer junto al esposo/a, una lista de valores que consideren fundamentales en la educación de los hijos. Esta lista no será negociable por ninguno de los dos, pues deberá ser el punto de referencia para la toma de decisiones. Tendiendo esta lista de valores evitará llevarse la contraria y delante de los hijos siempre estarán de acuerdo.
◦Si estamos hablando del caso en que padre y madre, por diferentes circunstancias se encuentran separados, entonces por el bien de los hijos, deben tener puntos comunes para no caer en la contradicción.
Si bien cada uno tiene una forma de ver las cosas, hay que llegar a acuerdos, tomar decisiones conjuntas y nunca perder de vista los ideales y valores con los que se quieren formar a los hijos; por el bien de ellos, los padres deben estar unidos y en armonía.

lunes, 8 de abril de 2013

¿HIJOS PEREZOSOS?: COMO EDUCAR EN EL ESFUERZO

¿Hijos perezosos?: cómo educar en el esfuerzo
de: Lafamilia.info


¿No existe el dinero fácil, ni el trabajo fácil, ni el éxito fácil, ni las relaciones fáciles, ni la vida fácil. La vida supone retos constantes que requieren del esfuerzo de las personas para lograr lo que se quiere y bajo esta primicia debemos formar a los hijos. Leer más

No existe el dinero fácil, ni el trabajo fácil, ni el éxito fácil, ni las relaciones fáciles, ni la vida fácil. La vida supone retos constantes que requieren del esfuerzo de las personas para lograr lo que se quiere y bajo esta primicia debemos formar a los hijos. Las siguientes lecciones se deben convertir en nuestras luchas diarias como padres y educadores.

Lo cómodo y lo fácil
La comodidad y el confort son los reyes del momento. Aunque no conviene estigmatizar, es cierto que todo ha ido cambiando para hacer que el hombre cada vez se esfuerce menos. Un ejemplo simple y cotidiano que da cuenta de ello, es el poco o nada de esfuerzo que deben hacer ahora los estudiantes para realizar sus labores escolares: todas las respuestas están a tan solo un clic. Por eso decimos que los avances del mundo moderno tiene muchas ventajas, pero también algunas consecuencias no tan positivas:

“Esta idea supone un costo que afecta de forma especial a los niños y jóvenes. Observamos que los niños presentan una incapacidad alarmante (a nuestro juicio) para soportar esfuerzos. Incapacidad que supone consecuencias muy negativas para la persona como sentimientos de impotencia y conformismo; la no valoración de las cosas y, consecuentemente, la incapacidad de disfrutar de ellas y falta de entusiasmo.

Estos factores pueden desembocar en conductas de riesgo como el consumo de sustancias asociadas a la obtención de placer fácil o bien para poder soportar el esfuerzo que supone la realización de determinadas actividades: ir de marcha sin cansarse, comer sin engordar, etc.” Explican Mª. Ángeles Pérez y Francisco Rodríguez, especialistas en el tema.

La actitud de los padres
Cuando los padres acostumbran a los hijos a hacerles todo, los hijos se acostumbran a no hacer nada. También se podría adaptar la misma frase al verbo “dar”: si los padres les dan todo, los hijos se acostumbran a no ganarse nada, y además creen que merecen todo.

Esto nos dice que algunas actitudes de los padres impiden que los hijos verdaderamente se esfuercen por obtener las cosas, abriendo así las puertas a la mediocridad, la pereza, el facilismo, la comodidad, la incapacidad, la negligencia.

La educación de la voluntad
Los expertos señalan la necesidad de evitar la formación de una personalidad débil, caprichosa e inconstante. “Al no haber luchado ni haberse esforzado a menudo en cosas pequeñas, tienen el peligro de convertirse en no aptos para cualquier tarea seria y ardua en el futuro. Y, la vida está llena de este tipo de tareas.”
En la educación de la voluntad, se ayuda a los hijos a controlar sus impulsos y deseos, de forma que sean capaces de postergar las gratificaciones y tolerar la frustración. Para ello es importante no ceder a sus caprichos, invitarlos a que se tracen proyectos a mediano y largo plazo, favorecer la realización de actividades que supongan esfuerzo y perseverancia, dosificar los regalos, no permitir que dejen las cosas sin acabar, mostrarse pacientes y constantes con ellos.

Criterios para fomentar en los niños el valor del esfuerzo
Los autores citados con anterioridad, proponen estos cuatro criterios para que los padres los tengan siempre presentes y se propongan trabajar en ellos:

1. El ejemplo tiene una gran importancia, especialmente el de los padres. Los chicos necesitan motivos valiosos por los que valga la pena esforzarse y contrariar los gustos cuando sea necesario. Hay que presentar el esfuerzo como algo positivo y necesario para conseguir la meta propuesta: lo natural es esforzarse, la vida es lucha.

2. Es necesario cierta exigencia por parte de los adultos. Con los años, es lo deseable, se transformará en autoexigencia. Hay que plantear metas a corto plazo, concretas, diarias, que los adultos puedan controlar fácilmente: ponerse a estudiar a hora fija, dejar la ropa doblada por la noche, acabar lo que se comienza, etc.

3. Las tareas que se propongan a los niños han de suponer cierto esfuerzo, adaptado a las posibilidades de cada uno. Que los chicos se ganen lo que quieren conseguir. Las tareas tendrán una dificultad graduada y progresiva, según vayan madurando. Conseguir metas difíciles por sí mismos, gracias al propio esfuerzo, les hace sentirse útiles, contentos y seguros.

4. Muchas veces el fracaso será más eficaz que el éxito en la búsqueda de una voluntad fuerte. Y es que a nuestro entender, son dos los conceptos claves para la promoción del esfuerzo: voluntad y motivación.

Educar en el valor del esfuerzo es uno de los mejores regalos que los padres les pueden dar a sus hijos, pues así les están preparando para que sean adultos exitosos y felices.

"El secreto de mi felicidad está en no esforzarse por el placer, sino en encontrar el placer en el esfuerzo.” André Gide.



miércoles, 20 de marzo de 2013

25 mil exigen cese de programas obscenos en horarios de protección al menor

25 MIL EXIGEN CESE DE PROGRAMAS OBSCENOS EN HORARIO DE PROTECCIÓN AL MENOR
LIMA, 13 Mar. 13 / 12:18 am (ACI/EWTN Noticias).- Más de 25 mil personas han firmado a la fecha una petición a las autoridades peruanas para que actúen frente a la difusión en televisión de programas que promueven “conceptos distorsionados sobre la sexualidad y la valoración tanto del hombre como la mujer” en niños y adolescentes.
Los programas televisivos “Esto es Guerra” y “Combate”, de casi idéntico contenido, se transmiten a las 6:00 p.m., dentro del horario considerado por las autoridades peruanas como “de protección al menor”, a pesar de recurrir frecuentemente a escenas con gran contenido sexual, con mujeres y hombres frecuentemente semidesnudos.
En diciembre de 2012, “Esto es Guerra” fue sancionado por la Sociedad Nacional de Radio y Televisión debido a su “juego de las fresas”, en el que las mujeres participantes debían retirar estos frutos, repartidos sobre el cuerpo semidesnudo de un hombre, usando solamente la boca.
Por su lado, en enero de este año, durante uno de los juegos de “Combate” una de las participantes quedó con los senos expuestos por algunos segundos.
Consultado por el diario peruano El Comercio, el conductor de “Esto es Guerra” Matías Brivio, aseguró que ni en su programa ni en “Combate” incumplen con el horario de protección al menor.
 “La gente tiene derecho a opinar y me parece bien que aparezcan este tipo de cosas. Vivimos en una democracia”, dijo, añadiendo que él está “tranquilo con lo que sale al aire y mis hijas ven el programa”.
Brivio se vio envuelto en polémica en 2011 tras la aparición de un video en que celebraba los goles de la selección peruana en una calle de Argentina, completamente desnudo y en aparente estado de ebriedad.
La petición está dirigida a congresistas miembros de las comisiones de la Mujer y Familia, de Educación y Juventud y de Defensa del Consumidor, así como al Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI) y a la Defensoría del Pueblo.
Una de las firmantes, Brenda Tapia, criticó que “mi hermanita termina sus tareas a las 6 de la tarde, prende la televisión para entretenerse y se encuentra con imágenes como besos, tocamientos, romances extremos, gente durmiendo juntos, y más en Esto es Guerra y Combate. Por favor, ¿eso es protección al menor?”.
Por su parte, Alan Camassi, otro de los más de 23 mil firmantes, denunció que estos programas “incitan a una sexualidad avanzada a menores de 14 años, con escenas de besos y de juegos y bailes eróticos, no aptos para el horario en el que lo transmiten”.
A su turno, Romina Vásquez aseguró que “Combate” y “Esto es Guerra” atentan “contra la inocencia de los niños, disfrazando actitudes sexuales”.
Para firmar la petición, puede ingresar a:

miércoles, 6 de marzo de 2013

EL ÉXITO DEPENDE DEL CARACTER

EL ÉXITO DEPENDE DEL CARACTER
Fuente: The Family Watch

A menudo los esfuerzos se centran en mejorar las notas. Pero cada vez parece más claro que hay que mejorar también la educación del carácter. Así lo pone de manifiesto Paul Tough, en su libro "How Children Succeed: Grit, Curiosity and the Hidden Power of Character", reseñado en The Economist.

El autor hace hincapié en que muchas veces se piensa que el éxito académico es un producto de las habilidades cognitivas, el tipo de inteligencia que se mide en las pruebas de coeficiente intelectual. Pero las nuevas investigaciones han encontrado que las habilidades de un estudiante universitario están más relacionadas con la capacidad de mantener la concentración, la perseverancia en el estudio y el control de los impulsos. Esto explica por qué alumnos que en la secundaria obtuvieran buenos resultados, al llegar a la universidad fracasan. Habilidades no cognitivas, como la perseverancia y la curiosidad, permiten predecir en buena medida el futuro éxito escolar.

La educación temprana por parte de los padres y maestros puede ayudar a mejorar los hábitos de conducta. El carácter puede ser enseñado, afirma Tough. Pone como ejemplo el trabajo de un instructor de ajedrez en una escuela de Brooklyn que convirtió a estudiantes pobres y desmotivados en campeones de ajedrez, enseñándoles nuevos modos de resolver problemas y de superar sus fracasos.

También Hoff Sommers destaca el caso de la Aviation High School en New York City. Además del plan de estudios estándar para escuela secundaria, los estudiantes pasan la mitad del día en clases prácticas de fuselajes, sistemas hidráulicos y sistemas eléctricos para aviones en miniatura. La escuela de 2.200 alumnos, en su mayoría estudiantes de color y de familias de bajos ingresos, tiene una tasa de asistencia del 95% y una tasa de graduación del 90%. El 80% de los alumnos van a la universidad.